Sementera y la serie Eclíptica solar, nacen de mi experiencia de vivir en el pueblo de San Pedro Nexapa, Estado de México, a las faldas de los volcanes Iztaccíhuatl y Popocatépetl y de acompañar a dos comunidades de Tiemperos o Graniceros desde abril del 2019. El mural esta inspirado en la ceremonia de la bendición de las semillas, cuando se presentan ante los volcanes las semillas que se sembrarán el año venidero.
En las décadas de los 60 y 70 se realizaron una serie de excavaciones a las faldas del volcán de Tlapacoya, ubicado al frente de los volcanes Iztaccihuatl y Popocatépetl, dentro de lo que originalmente era el Lago de Chalco, en la Ciudad de México. En ellas encontraron varios “hogares” primitivos bajo la capa de ceniza de la mayor eupción reciente del Popocatépetl hace 24,000 años. La investigación se descartó, descartando así una veta sobre el poblamiento de América contraria a la establecida. “Seres y Dioses permanentemente solidificados como rocas” es una lectura especulativa entorno al paisaje y la espiritualidad de esos probables habitantes.
A partir de mi experiencia acompañando a un grupo de Tiemperos- Graniceros de San Pedro Nexapa, surgió Las Venas del Volcán, hace referencia a los nacimientos de agua y riachuelos que nutren a los pueblos de las faldas de los volcanes Iztaccihuatl y Popocatépetl.
Eclíptica solar es la primera pieza que nace de acompañar a una comunidad de Tiemperos o Graniceros de Amecameca que he acompañado desde abril del 2019. El mural nos comparten las coordenadas de ese estar ahí, muestra el movimiento aparente del sol durante un año, observado desde Amecameca al pie de los volcanes Iztaccihuatl y Popocatepetl. Está hecha con semillas recolectadas en la zona -maíz rojo, blanco y azul, frijol, lenteja, trigo, alpiste y pepita- y se inspira en una técnica utilizada en las fiestas de las Mayodomías.
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